obras completas silo

3 Días de Inspiración Espiritual

Punta de Vacas, Argentina,

3, 4 y 5 de mayo de 2007

Jornadas de Experiencias

..."Estos son días de inspiración y reflexión. Estos son días de Reconciliación. Reconciliación sincera con nosotros mismos y con aquellos que nos han herido. En esas relaciones dolorosas que hemos padecido no estamos tratando de perdonar ni ser perdonados. Perdonar exige que uno de los términos se ponga en una altura moral superior y que el otro término se humille ante quien perdona. Y es claro que el perdón es un paso más avanzado que el de la venganza, pero no lo es tanto como el de la reconciliación.

 

Tampoco estamos tratando de olvidar los agravios que hayan ocurrido. No es el caso de intentar la falsificación de la memoria. Es el caso de tratar de comprender lo que ocurrió para entrar en el paso superior de reconciliar. Nada bueno se logra personal o socialmente con el olvido o el perdon. ¡Ni olvido ni perdon! porque la mente debe quedar fresca y atenta sin disimulos ni falsificaciones. Estamos considerando ahora el punto más importante de la Reconciliación que no admite adulteraciones. Si es que buscamos la reconciliación sincera con nosotros mismos y con aquellos que nos han herido intensamente es porque queremos una transformación profunda de nuestra vida. Una transformación que nos saque del resentiminto en el que, en definitiva, nadie se reconcilia con nadie y ni siquiera consigo mismo. Cuando llegamos a comprender que en nuestro interior no habita un enemigo sino un ser lleno de esperanzas y fracasos, un ser en el que vemos en corta sucesión de imágenes, momentos hermosos de plenitud y momentos de frustración y resentimiento. Cuando llegamos a comprender que nuestro enemigo es un ser que también vivió con esperanzas y fracasos, un ser en el que hubo hermosos momentos de plenitud y momentos de frustración y resentimiento, estaremos poniendo una mirada humanizadora sobre la piel de la monstruosidad.

 

Este camino hacia la reconciliación no surge espontaneamente, del mismo modo que no surge espontaneamente el camino hacia la no violencia. Porque ambos requieren de una gran comprensión y de la formación de una repugnancia física por la violencia.

 

No seremos nosotros quienes juzgaremos los errores, propios o ajenos,  para eso estará la retribución humana y la justicia humana y será la altura de los tiempos la que ejercerá su dominio, porque yo no quiero juzgarme ni juzgar... quiero comprender en profundidad para limpiar mi mente de todo resentimiento.

 

Reconciliar no es olvidar ni perdonar, es reconocer todo lo ocurrido y es proponerse salir del círculo del resentimiento. Es pasear la mirada reconociendo los errores en uno y en los otros. Reconciliar en uno mismo es proponerse no pasar por el mismo camino dos veces, sino disponerse a reparar doblemente los daños producidos. Pero está claro que a quienes nos hayan ofendido no podemos pedirles que reparen doblemente los daños que nos ocasionaron. Sin embargo, es una buena tarea hacerles ver la cadena de perjuicios que van arrastrando en sus vidas. Al hacer esto nos reconciliamos con quien hayamos sentido antes como un enemigo, aunque esto no logre que el otro se reconcilie con nosotros, pero eso ya es parte del destino de sus acciones sobre las que nosotros no podemos decidir.

 

Estamos diciendo que la reconciliación no es recíproca entre las personas y también que la reconciliación con uno mismo no trae como consecuencia que otros salgan de su círculo vicioso aunque se pueden reconocer los beneficios sociales de semejante postura individual.

 

PROPUESTA HACIA LA RECONCILIACIÓN
Una interpretación desde El Mensaje de Silo

Dario Ergas Benmayor -  José Rivadeneyra Orihuela -  Madeleine John Pozzi-Escot

Los días 3, 4 y 5 de mayo de 2007 nos reunimos varios miles de personas, hombres y mujeres, niños y ancianos de los diferentes continentes en el Parque de Estudio y Reflexión Punta de Vacas, al pie del monte Aconcagua, Argentina, para participar en las Jornadas de Inspiración Espiritual, con el objetivo de hacer un alto en nuestras cotidianidades y poder reflexionar e intercambiar sobre nuestras vidas.

Al tercer día, Silo[1], de pie delante del monolito de acero, símbolo milenario de la unión de la tierra con el cielo, nos habló sobre la reconciliación. Fue una experiencia sobrecogedora. Tal vez por el sol resplandeciente de la alta montaña, tal vez por el silencio de ese paraje desolado, por las cumbres nevadas que nos invitaban a mirar hacia lo alto o por el murmullo del río que nos evocaba el fluir de cada instante irrepetible. Ahí, en el entrecruzamiento de tres cadenas montañosas, escuchamos retumbar la voz de Silo en las montañas:

Ni olvido, ni perdón. ¡Reconciliación!”

Aquella esperanza que nos llevó a peregrinar hasta allí, se agitó en nosotros y nos envolvió cuando escuchamos conmovidos y en silencio:

“… Cuando llegamos a comprender que en nuestro interior no habita un enemigo sino un ser lleno de esperanzas y fracasos, un ser en el que vemos en corta sucesión de imágenes, momentos hermosos de plenitud y momentos de frustración y resentimiento. Cuando llegamos a comprender que nuestro enemigo es un ser que también vivió con esperanzas y fracasos, un ser en el que hubo hermosos momentos de plenitud y momentos de frustración y resentimiento, estaremos poniendo una mirada humanizadora sobre la piel de la monstruosidad.”

Nos miramos y recordamos. En el viento que se arremolinaba nos llamaba el futuro con la liviandad de la alegría. Desde nuestro interior una fuerza enorme se expresaba en la frase que cantábamos: Paz, Fuerza y Alegría.

Esperamos que este documento te sirva para despejar por medio de la reconciliación los temores que alejan la mirada del centro de sí mismo, y encontrarte en tu profundidad con tu fuerza interior y tu bondad para proyectarla al mundo y humanizar la Tierra.

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Paz en el Corazón
El camino de la reconciliación. 
Mas alla de la Venganza, el Olvido o el Perdón

Rosa Ergas Benmayor 

Muchas veces, detrás de la rabia, la tristeza, el pesimismo,el temor o la ansiedad se esconde el resentimiento.
Entonces sentimos que nos falta paz y necesitamos reconciliación.
Todo lo que nos ha generado sufrimiento en la vida es posible y necesita ser reconciliado para vivir y morir en paz. Pero ¿qué es la reconciliación? ¿Por qué es necesaria? ¿Cómo se logra? ¿Cómo darme cuenta si estoy reconciliado o resentido? ¿Qué herramientas me pueden ayudar? ¿Cómo reconciliarse tambiéncon uno mismo? ¿Cómo aporta mi reconciliación a la sociedad en que vivo? En este libro trato de dejar en claro la diferencia entre el perdón y la reconciliación, como asimismo el gran error que cometemos al intentar el olvido ante cualquier circunstancia adversa. También se advierte sobre la importancia de no confundir reconciliación con impunidad y se abre la puerta a poder reconciliar lo imperdonable.
Intentaré proponer una nueva mirada que nos ayude a superar la tristeza, la culpa, la inquietud, la rabia o el deseo de venganza. Encontraremos testimonios de personas que han elegido el camino de la reconciliación. Estas experiencias inspiran y dan esperanza acerca de que es posible reconciliar el abuso de un padre, de un cura, ser víctima de la dictadura, el suicidio de alguien querido, la infidelidad, un divorcio, la muerte de un ser querido, un diagnósticoterminal o el asesinato de un hermano.
Este libro intenta mostrar un camino hacia la reconciliación personal y social, una alquimia que lleva a la paz y permite avanzaren la construcción de una cultura de la reconciliación.

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